Incapacidad



Te has quedado sólo. Atrapado en las redes de un amor inconsistente y volátil.
Ella nunca fue para ti, ella nunca ha sido para nadie.
Ésa es su regla: el que siente primero, pierde.
Y la aparición del sentimiento es el principio del fin, la señal para huir,
el recordatorio que le indica que es hora de comenzar de nuevo. Ahora tienes que irte.
Recoger del suelo lo que queda de ti, reconstruirte e intentar sanar tus heridas.
No intentes comprender, no hay explicación lógica para su mal.
Por un tiempo dejarás de creer, pero eventualmente alguien vendrá,
y volverás a enamorarte.
Ella, seguirá atrapada en la cárcel que le impone su incapacidad para amar.
No la juzgues, no es su culpa, ella no eligió nacer sin corazón.