Un 82 por ciento de las personas a las que les alcanza un rayo durante una tormenta son hombres, frente a un 18 por ciento que son mujeres.


La razón no es fisiológica ni de conductividad… es pura cuestión de comportamiento:los hombres tienden a hacer caso omiso de las señales de peligro y no abandona la actividad que estén realizando (pesca, golf, paseos, etcétera).